Transitar

Ser hogar de tránsito significa abrir las puertas de tu espacio físico, y de tu corazón, por un tiempo determinado, en pos de asegurarle, a un animal que se encuentra en condiciones de vulnerabilidad social, un lugar donde comience su proceso de recuperación físico y emocional, en pos de asegurarle la vida que siempre mereció.De esta manera, entendemos a los tránsitos a modo de nexo o puente, entre el pasado y el futuro de la existencia de ese ser.

¿Cuánto tiempo dura?

El tránsito presenta un carácter de tiempo definido. De esta manera, su duración es relativa en sí, y depende especialmente del animal que se quiera o elija transitar (lo cual también es completamente optativo y personal).El final del mismo tiene lugar al momento de encontrar, para cada animal en particular, la familia que lo esté esperando para compartir el resto de sus vidas juntos.

Al momento de transitar, lo que se precisa casi de forma obligatoria e indiscutible, es: ganas de dar y recibir mucho amor, compromiso, paciencia, un espacio físico seguro y sobre todo, voluntad y empatía.Durante el proceso, la coordinación de la agrupación, está a la par del humano que recibe a nuestro rescatado. Por lo tanto, nos hacemos cargo de la gestión y distribución de todos los recursos y aspectos que conformen su vida a partir de ese entonces, asegurándonos de cubrir sus necesidades físicas, económicas, materiales y emocionales.

La meta fundamental es la formación de un equipo, entre transitantes y coordinación, para lograr un objetivo claro: devolver dignidad y libertad.AMOR SIN ATADURAS, en tanto agrupación voluntaria, carece de un espacio físico que nos facilite el rescate, la recuperación y la posterior adopción de perros en situación de vulnerabilidad social.En esta línea, sin hogares de tránsitos, los rescates quedan completamente inhabilitados.Transitar significa, sin lugar a dudas, la forma más real y productiva de efectivamente salvar y cambiar vidas.

¡SUMATE A NUESTRO EQUIPO COMO HOGAR DE TRÁNSITO!
La construcción de un Amor Sin Ataduras para los perros de nuestra ciudad, es posible a partir de la suma de voluntades.
NADIE SE SALVA SOLO